miércoles, 12 de agosto de 2009
Watermelon in Easter Hay
martes, 16 de junio de 2009
Dar y recibir gracias
Ayer tuve la oportunidad de recibir un agradecimiento del jefe máximo del lugar donde trabajo. Cabe mencionar que es una persona con una gran inteligencia, gran capacidad y por lo que veo y aprecio, un enorme liderazgo.
Hago tanto énfasis, puesto que –como seguramente saben- cambié de trabajo. En mi trabajo anterior recibí mucha presión, mucha falta de cooperación, pero no dejé de pasar la oportunidad de madurar profesionalmente y fortalecer las dotes de adaptabilidad y de templanza. De hecho, una querida amiga mía decía que su paso por la citada institución era “un curso intensivo de temple”. Pero bueno, al grano: resulta que a los quince días escasos de haber ingresado (allá por el 2007), tuve una reunión directiva en que funcionarios de mandos medios éramos “expuestos” por el jefe. La reunión resultó una verdadera calamidad. Uno por uno fuimos pasando por la mirada de águila del jefe. Al pasar una compañera y hacérsele una pregunta, el jefe cargó contra ella alzando la voz y lanzándole improperios. Siguió con otro compañero de probada experiencia y aplomo. Lo mismo. La verdad es que pensé: “si me hace lo mismo, renuncio en éste mismo instante”.
Afortunadamente el Hitlercito calmó sus ansias de novillero ridiculizando en público a los dos compañeros. Sin embargo, la experiencia me dejó inmóvil momentáneamente. ¿Porqué se comporta así? ¿Cómo lo habrán tratado de niño? ¿Será satisfactoria su vida sexual? ¿Quién lo trata así para que viva buscando desquite?
Tristemente durante los dos años y fracción que trabajé por allí las cosas fueron iguales o peores. Sin embargo, hay luz al final del túnel y entendí muchas cuestiones del género humano que había ya leído o inferido. Comprendí la naturaleza de la ambición, de la envidia, de la frustración; pero también encontré capacidad técnica e intelectual, afecto, amor, compasión y solidaridad.
Pero dejo tangencialmente el tema, que trataré con más profundidad en posteriores entregas. En resumidas cuentas, en esos dos años jamás recibí del jefe máximo de la institución más que groserías, desplantes o desprecio. No importa, no esperé nada de un personaje inculto, grosero e ignorante.
Dejo en este texto el testimonio de que las cosas no tienen porqué ser igual (y lo digo en todo lo ancho del sentido de la frase), lo digo como mexicano y lo digo como ser humano. Las cosas pueden ser distintas y la diferencia la hace la educación y el respeto. Ese agradecimiento que recibí ayer de alguien a quien respeto y admiro vale infinitamente más que ese otro agradecimiento que nunca llegó, a pesar de haber dejado el alma y el cuerpo en el encargo que se me encomendó. Estoy tranquilo y agradecido con la vida. Procuraré transmitir el agradecimiento. Háganlo ustedes.
domingo, 26 de abril de 2009
Galaxia Bombay
A partir del lunes 27 de abril de 2009, les invito a que escuchen el programa de radio "Galaxia Bombay" que se transmitirá desde las 10 a las 11 pm.
martes, 21 de abril de 2009
SMS = Su Majestad Satánica: El mensaje de texto.
Las siglas SMS significan Short Message Service que en español quiere decir “Servicio de Mensajes Cortos”. Se refiere a los mensajes de texto que nos enviamos entre usuarios de teléfonos celulares utilizando la tecnología GSM y que originalmente estaban ceñidos a una longitud de 128 bytes (mejorado luego a 160 caracteres).
La reflexión que quiero compartirles es sobre las particularidades de ésta tecnología de comunicación, que presenta pros y contras. Analicemos algunos:
Pros
- Puedes poner tu celular en modo silencio y estar “mensajeándote” con alguien sin emitir un solo sonido, en un ambiente cerrado, como por ejemplo en clase, en junta, en conciertos o hasta en reuniones familiares.
- Cuesta por lo general más barato que una llamada.
- Tienes que ser breve y conciso.
- El SMS es utilitario y no genera costos de larga distancia nacional (por lo menos en México).
Contras
- Es peligrosísimo manejar y mensajear simultáneamente.
- No permite el diálogo, sino la exposición de ideas del emisor (una o varias), quedando a la espera de confirmación.
- A mucha gente le cuesta mucho trabajo teclear mensajes de texto y –seamos sinceros- a aquellos usuarios que tenemos problemas con la vista; a veces son un verdadero martirio.
- Pueden existir problemas por la falta de claridad del mensaje.
Después de ésta exposición quiero detenerme para ejemplificar una serie de casos en los que se generan controversias y has problemas interpersonales.
Caso 1: A veces el mensaje no es lo explícito que la situación requiere, por ejemplo:
Caso 3: El lector del mensaje no corresponde al receptor original. Ejemplo:
Clara, la esposa de Pedro, lee únicamente el último mensaje de texto y le arma una escena de celos a Pedro. Desgraciadamente, Pedro ha borrado la cadena de mensajes anteriores.
Caso 4: Mensajes de texto crípticos. Ejemplo:
oiie x qe nu noz vamz a tmar un qafeciin a un lugar pra ver xii qonozemz a unos xiikoz (cortesía de Rocío Meixueiro - me sustraigo a la traducción).
En éste tipo de mensajes, n c entd ni pt mdres…..
Caso 5: Mensajes del carrier de telefonía celular que sólo generan desconfianza, por ejemplo:
Pero también hay una serie de ejemplos positivos, entre los que basta un botón:
Caso 6: Sácame del apuro…..¿si?
En fin, este es un tema que puede dar mucho de sí. Quiero concluir recomendándoles algunas reglas básicas para la emisión de mensajes de texto:
- Explica el contexto.
- Muchas veces el teléfono del emisor no se encuentra en la agenda del receptor. Firma siempre tus mensajes.
- Ten cuidado en no herir susceptibilidades por la falta de cortesía en el mensaje. Utiliza por favor y di gracias.
- No utilices mayúsculas únicamente.
- No utilices abreviaturas (grx, vdd, k, etc.) No todos las entienden.
- Respeta tu idioma. El español es maravilloso. No uses kien en lugar de quién, se ve horrible y denota sólo falta de cuidado.
- En la medida de lo posible, ten buena ortografía y utiliza puntuación.
- Ya hay fraudes utilizando SMS, ten cuidado.
- Para los generadores de tecnología. Hagan pantallas más grandes para los que tenemos problemas visuales. Pongan a nuestra disposición modos de texto con caracteres más grandes. Cuando viví en Seoul, la gente de la tercera edad utiliza celulares con pantallas realmente grandes.
- Utilicen las tecnologías de predicción de escritura, facilita la construcción de palabras.
El futuro de los SMS
El futuro nos depara avances en la tecnología de las comunicaciones, pero no olvidemos que detrás de los aparatos de comunicación habemos seres humanos. Generemos prácticas de ética y conducta en las comunicaciones, para generar orden y progreso; promovamos el uso adecuado del español en las telecomunicaciones.
jueves, 16 de abril de 2009
Por fin la tan publicitada foto
Desde las islas xalápagos
Tuve la fortuna de pasar las vacaciones en las islas xalápagos, al occidente del Puerto de Veracruz, bella urbe capitalina con humedad y extremas temperaturas. Se come chido.
martes, 31 de marzo de 2009
Felicidades a Ariel Vercelli
¡Compa, cada día más chingón ! Felicidades.
No dejen de visitar su blog: http://www.arielvercelli.org/
Like a bat out of hell
Podría sonar cursi, pero hoy que fue mi último día en el infierno, extraño las llamas……
Mis compañeros me hicieron una despedida. Me preguntaron que dónde, que en qué restorán fino quería yo comer.
Ni madres: los mejores momentos los pasé en la fonda del camaroncito y allí quería regresar.
Todo fue para mí un pretexto para no derretirme. Quería evitar a toda costa la despedida. Enfrentar a cada uno de ellos para despedirme tuvo que ser previo respiro una o dos veces profundamente; con un alto grado de concentración en lo bueno que es salir del infierno, descansar. Sin embargo no fue fácil.
Uta, qué difícil va a ser dejar de compartir proyectos prospectivos y ciencia ficción con León.
Que difícil será no poder ir a la oficina de junto y sumergirme en un oasis de paz en medio de tantas llamaradas maléficas, con mi tlatoani en forma de amiga.
Extrañaré ser fumador pasivo con las eclécticas conversaciones de Wiki-Rosales, compartiendo más que conocimiento.
Se me estaba haciendo costumbre –agradable costumbre- sentirme apoyado en todo por Liz.
Koma, tu sabes cuánto te voy a extrañar.
Tantos amigos talentosos de los que dejaré de aprender cada día y con los que me divertí horrores: Anita, Mally, Brenda, Angelita, Caro, Nicolás, César, Óscar, Ángel, Chayito, Alfred, Chío, Monse, Carmen, Fernando y por supuesto: Gabs y su bebé.
Gracias por su apoyo a muchos otros amigos de distintos municipios infernales de donde salí hoy: Pumita, David, Samuel, Cindy, Lulú, Claudis, Brenda (súper), Terewere, Gustavo, Osvaldo, Maye, Rox, Trini, Olivia, William, Paulino, Diana, Elenita, Isra, Soni, Oliver, Arthur, Luis Enrique, Paco, Willy (paisano), Lety Barrios, Giovanni, y un resto de banda chida que me brindó su apoyo en estos dos años por allí.
Gracias a todos.
domingo, 29 de marzo de 2009
Pena ajena
No tengo palabras para describir lo que causó en mí enterarme que un tribunal decidió exonerar a Echeverría por el genocidio del 68.
Un par de días después del hecho ignominioso, conversaba con un querido amigo argentino sobre algunos puntos de coincidencia entre mexicanos y argentinos; basados en el hecho de que ambos países habíamos sufrido voraces ataques de autoritarismo de parte de nuestros respectivos gobiernos (si bien es cierto que a los del cono sur les había ido bastante más mal).
Tuve que agachar –virtualmente- la cabeza al platicarle que habían exonerado a Echeverria. Me dio pena ajena. Sentí que le decía detrás de la frase, que nuestras autoridades judiciales pueden ser volubles hasta el punto de exonerar a personajes como Marín, Ruiz, Echeverría. No actúan ante la obviedad de las pruebas; se doblegan ante el poder.
Siempre entre mi compadre argentino y yo ha habido una tácita competencia de orgullo por poner nuestro país por delante; siento que ahora perdí. Perdí porque –independientemente de lo que pase en Argentina-, no pude demostrar la solvencia moral de nuestro país. Yo sé que las decisiones de la corte no reflejan el sentir de millones de mexicanos; pero en teoría representan al país. Imagínese que el lector es una unidad en una familia de cinco miembros; en donde cuatro de ellos son ejemplares en su virtud mientras que uno de ellos es un delincuente feroz. ¿No dejaría el lector de sentirse (no apenado tal vez) sino triste?
Pues exactamente es lo que siento ahora. Ojalá en un futuro la historia nos permita rectificar como pueblo los garrafales errores de unos pocos individuos sujetos a los vendavales del poder.
Al 2 de octubre del 68, contaba yo con escasamente cuatro años y las consecuencias del acto vil me tocaron indirectamente, al igual que a muchísima gente.
Colaciónese.
domingo, 8 de marzo de 2009
Nuestra propia frontera sur
Una vez terminada de leer con detalle la extraordinaria colección “México y sus fronteras”, editado por
Antes que nada debo explicar de qué consiste la colección. Se trata (hasta donde sé) de tres libros que relatan la conformación de las fronteras de México a través de los distintos períodos de la historia. Uno de los tomos se denomina “Espacios diversos, historia en común. México, Guatemala y Belice: La construcción de una frontera”; uno más se intitula “Un mar de encuentros y confrontaciones. El Golfo-Caribe en la historia nacional” y el más amplio en información es “El lindero que definió a
Estos tres libros han ocupado horas apreciables de mi tiempo. Quiero comentar un detalle importante que se me escapaba hasta antes de su lectura:
Así como los Estados Unidos se llevaron mediante la fuerza, la diplomacia o la astucia millones de kilómetros cuadrados de México, nosotros mediante técnicas muy similares, tomamos de Guatemala, mediante la firma del Tratado de Límites del 27 de septiembre de 1882, un total de
Lo importante de ésta enseñanza se resume en la coloquial frase “vemos la paja en el ojo ajeno pero no vemos la viga en el propio”, lo cual nos sucede a todos; situándonos en un referencial que nos aleja de la visión del prójimo. Así, cuando nos quejamos por el tráfico; no nos ponemos a reflexionar sobre lo mal que lo pasan los vecinos que viajan por el anaranjado transporte hacinados y cansados, más que los que viajamos en auto.
Nos quejamos de lo cara que está la vida al salir del supermercado y pagar una cuenta de ochocientos pesos, sin reparar en que según una estadística que escuché en la radio hace unos días, sólo un 10 % de la población mexicana tiene ingresos suficientes para llenar el refrigerador.
No pretendo sonar conformista en medio de una crisis, sino invitar a los lectores a una reflexión de carácter profundamente humanístico, que nos hace demasiada falta en los momentos en los que vivimos de emergencia económica y de seguridad.
Es muy importante que volvamos a transmitir civilidad a nuestros hijos, a nuestros amigos, a nuestros compañeros de escuela, de trabajo. Es importante notar cómo aumentan los pequeños diferendos entre conciudadanos provocados por la desesperación, por la necesidad latente de desquitarnos de la inmensa frustración en que se ha convertido nuestra vida cotidiana.
Veamos la viga en nuestro ojo y pidamos a los nuestros que nos la enseñen y aprendamos a cargarla. La situación me recuerda a la novela “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago. Los mexicanos nos estamos quedando ciegos y la ceguera es contagiosa. Tú o yo podemos quedarnos ciegos de un momento a otro. No debemos permitirlo.